Por Alison García
Psicóloga clínica
Es una condición del neurodesarrollo que afecta la comunicación, la interacción social, los intereses y los comportamientos. Puede manifestarse de forma leve o más profunda, y no es una enfermedad, sino una forma distinta de percibir y procesar el mundo.
El DSM-5 define el TEA como un trastorno que implica “déficits persistentes en la comunicación e interacción social” y “patrones restrictivos y repetitivos de comportamiento, intereses o actividades”. Además, introduce tres niveles de severidad para el TEA:
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Nivel 1 (Requiere apoyo):
La persona necesita apoyo para la comunicación social y patrones de comportamiento restrictivos.
Nivel 2 (Requiere apoyo sustancial):
La persona necesita más apoyo en áreas de comunicación e interacción social y patrones de comportamiento restrictivos más evidentes.
Nivel 3 (Requiere apoyo muy sustancial):
La persona necesita mucho apoyo en todas las áreas de comunicación e interacción social y patrones de comportamiento restrictivos severos.
Cómo tratar con respeto y sensibilidad
- Infórmate y elimina prejuicios
• Aprende sobre el autismo y sus distintas formas.
• No asumas que todas las personas autistas son iguales por que no es así. - Respeta su forma de comunicarse
• Algunas personas no hablan verbalmente, otras lo hacen con dificultad o de forma literal.
• Si usan dispositivos, dibujos o lenguaje corporal, adáptate a eso te servirá aprender de ello y encontrar medios para adaptarte a otra normalidad.
• Habla claro, sin dobles sentidos o ironías si notas que no los comprende como una persona neurotípica. - Dale su espacio
• Muchas personas autistas necesitan tiempo a solas para recargar energía, tú también hazlo los métodos de regulación emocional de los autistas son muy efectivos.
• No lo tomes como rechazo personal, porque no lo hacen con dolo. - Evita la sobreestimulación
• Ruidos fuertes, luces brillantes o ambientes caóticos pueden causar ansiedad.
• Sé comprensivo si necesita auriculares, gafas oscuras o salidas rápidas del lugar. - Sé claro y estructurado
• Las rutinas y la previsibilidad suelen darles seguridad.
• Usa frases simples, instrucciones paso a paso y anticipa cambios si es posible. - Acepta sus intereses especiales
• Muchas personas autistas se enfocan profundamente en temas específicos.
• Apóyalo, háblale de eso o intégralo en la convivencia: es una forma de conectar. - Evita tocar sin permiso
• El contacto físico puede ser incómodo para algunas personas en el espectro.
• Pregunta siempre antes de tocar.
Consejos si eres familiar, amigo o cuidador
• Valida sus emociones: aunque no las exprese como tú, las siente.
• No intentes “cambiarlo”: ayúdalo a desarrollar habilidades sin forzarlo a encajar en moldes sociales.
• Sé paciente: puede haber crisis o comportamientos repetitivos (como aleteos o balanceos), que son mecanismos de autorregulación.
• Busca apoyo profesional: terapeutas, psicólogos, grupos de apoyo para ti y para él/ella.
El autismo no necesita “cura”, necesita inclusión, aceptación y comprensión; no es una enfermedad es una condición y como tal el aprender a convivir desde su forma de ver el mundo diferente a la de una persona neurotípica y sus cualidades únicas de cada tipo de autismo. Tu actitud puede marcar una gran diferencia en su bienestar y autoestima.







