- Advertisement -spot_img
- Advertisement -
- Advertisement -spot_img
HomeEmocionesMiedo a soltar a los hijos

Miedo a soltar a los hijos

- Advertisement -spot_img
- Advertisement -

Por Alison García
Psicóloga Clínica

El proceso de crianza está en un contradictorio desnivel entre la protección y la autonomía. Desde que los hijos nacen, los padres asumen el rol de sus cuidadores, y adquieren una responsabilidad de proveer seguridad, afecto y guía. Sin embargo, cuando los hijos crecen, esta misma necesidad de vínculo exige un cambio drástico, pues los padres deben aprender a soltar, a permitir que sus hijos experimenten, se equivoquen y descubran el mundo por sí mismos. Este proceso, aunque nato provoca en muchos padres un gran miedo a soltar, que puede generar ansiedad, sobreprotección y dificultades en la relación familiar.

Psicológicamente, el miedo a soltar a los hijos suele estar relacionado con la ansiedad de separación o bien un desapego conflictivo. Aunque esta ansiedad es común en la infancia, también puede presentarse en los padres, especialmente cuando perciben que sus hijos dejan de depender de ellos o de necesitar de ellos como antes. Para muchos, la independencia de los hijos representa una amenaza ya que los lleva a perder el control, sentirse innecesarios o enfrentar la soledad.

Este miedo también se conecta con la propia historia emocional de los padres. Quienes han vivido carencias afectivas, abandonos o experiencias de inseguridad, tienden a desarrollar vínculos más ansiosos con sus hijos. Inconscientemente, intentan evitar que ellos sufran lo que ellos mismos pasaron y los marcaron emocionalmente, pero en ese afán terminan limitando la autonomía de sus hijos.

Sugerimos: ¿Qué papel tiene la familia en el desarrollo emocional en la adolescencia?

El miedo no siempre se expresa de forma directa ya que puede aparecer en conductas de sobreprotección constante e impedir que sus hijos tomen riesgos según a su edad. Al igual que la dificultad para aceptar etapas de desarrollo como lo puede ser el primer día de escuela, adolescencia, mudanza, matrimonio, etc.

Estas actitudes, aunque surgen del amor y la preocupación, pueden tener efectos contraproducentes. Los hijos que crecen bajo un control excesivo pueden desarrollar inseguridad, dependencia emocional, miedo al fracaso o dificultades para tomar decisiones.

Soltar a los hijos no significa dejarlos de querer, sino confiar en que las herramientas que los padres les dieron, son suficiente para que puedan enfrentar la vida. El apego seguro, según la teoría de John Bowlby, permite a los niños explorar el mundo sabiendo que tienen una base segura a la cual regresar. Sin embargo, cuando el apego se transforma en un vínculo ansioso, los padres experimentan miedo constante de que algo malo pase si no están presentes en todo momento o teniendo el control como cuando eran bebés.

Muchas veces, el rol de ser madre o padre se convierte en el centro de la vida, y cuando los hijos crecen, surge un vacío existencial. La crianza, vista desde la psicología, no termina cuando los hijos alcanzan la adultez. Se transforma en una relación distinta, donde la guía da paso al acompañamiento y la protección al respeto por la autonomía. Aprender a soltar es, en última instancia, aprender a confiar en la vida y en los lazos que nunca se rompen, incluso cuando los caminos se separan.

Información rescata de la teoría del desapego de John Bowlby

- Advertisement -
- Advertisement -spot_img
Redes sociales
34,032FansLike
Lo más leído
- Advertisement -spot_img
- Advertisement -
- Advertisement -
Notas relacionadas
- Advertisement -
- Advertisement -