Por Andy García
*San Juan del Río, la Sierra y zona metropolitana serán prioridad
La XVII Zona Militar ya se encuentra preparada para atender posibles contingencias derivadas de la temporada de lluvias 2026 mediante la activación preventiva del Plan DN-III-E, informó el comandante José Guillermo Lira Hernández, quien señaló que se reforzaron las labores de coordinación con municipios y corporaciones de seguridad en distintos puntos del estado.
El mando militar explicó que, tras las fuertes precipitaciones registradas el año pasado en Querétaro, principalmente en la zona metropolitana y la Sierra Gorda, las Fuerzas Armadas comenzaron recorridos y reuniones de trabajo para fortalecer las estrategias de prevención y respuesta inmediata ante inundaciones, desbordamientos de ríos y otras emergencias.
“Respecto al Plan DN-III-E, es una labor que hacemos las Fuerzas Armadas, en este caso Defensa, Ejército, Fuerza Aérea y ahora también la Guardia Nacional”, expresó.
Detalló que los municipios considerados prioritarios por antecedentes de afectaciones son San Joaquín, Pinal de Amoles, Jalpan de Serra, Landa de Matamoros, Arroyo Seco, Tolimán y San Juan del Río, además del área metropolitana de Querétaro, donde durante agosto del año pasado se registraron anegamientos importantes en diversas colonias.
A partir de ello, indicó que actualmente se realizan visitas directas a los municipios para mantener coordinación permanente con autoridades locales y áreas de Protección Civil, buscando mejorar tiempos de reacción y capacidad operativa ante cualquier contingencia.
“Ya tenemos la experiencia y el conocimiento incluso de los lugares, y sí les vamos a dar prioridad a ciertos municipios que por tradición parecen ser los que sufren más lluvias”, sostuvo.
El comandante añadió que, en caso de ser necesario, se solicitará apoyo adicional a mandos superiores; sin embargo, destacó que durante las lluvias del año pasado el personal y los recursos disponibles en la entidad permitieron atender las emergencias registradas.
Por último, confirmó que entre 600 y 700 elementos serán distribuidos estratégicamente en distintas regiones del estado para atender cualquier eventualidad relacionada con la temporada pluvial, principalmente en zonas de riesgo por inundaciones y desbordamientos de cuerpos de agua.








