Por Andy García
*Cultivo de rosas se mantiene por ser el de menor consumo hídrico
La escasez de agua se ha convertido en el principal obstáculo para el crecimiento de la producción florícola en la comunidad de El Organal, en San Juan del Río, el floricultor Ismael Martínez, externó que productores han tenido que implementar sistemas emergentes de captación y almacenamiento para mantener el cultivo de rosas.
Explicó que actualmente los productores enfrentan restricciones en el uso del agua debido a la alta demanda agrícola de la zona, donde el recurso también es utilizado para cultivos de maíz, cebada y forrajes, lo que obliga a mantener controles estrictos en los tiempos de riego.
Ante este escenario, detalló que desde hace aproximadamente cuatro años comenzaron a desarrollar reservorios de agua y sistemas de riego por goteo para garantizar el suministro en periodos críticos.
“Tenemos almacenajes de hasta 500 mil litros por reservorio, que sirven como riego de auxilio para cuando la producción lo necesita”.
Comentó que estas medidas han permitido sostener la producción y avanzar gradualmente en la tecnificación de los invernaderos; sin embargo, reconoció que la falta de agua continúa limitando el crecimiento del sector florícola en la comunidad.
Actualmente, explicó, cada productor tiene restringida su capacidad de expansión a aproximadamente dos o tres hectáreas de cultivo, precisamente por la disponibilidad del recurso hídrico.
Ismael indicó que la rosa continúa siendo la flor más viable para la región debido a que requiere riegos más espaciados, a diferencia de otras especies como gerberas, lilis o margaritas, que necesitan agua diariamente.
“Si tuviéramos disponibilidad constante de agua, todo El Organal estaría produciendo rosas u otro tipo de flores”, afirmó.
De esta manera, productores locales continúan apostando por sistemas de captación y almacenamiento para enfrentar la escasez hídrica y mantener una de las actividades agrícolas más representativas de la comunidad.








