Por Andy García
*Recuerda que organismos internacionales desaconsejan la presencia de menores.
Erika Rosales Moreno, fundadora de la Asociación Civil La Última Jaula y especialista en derecho animal y políticas públicas de bienestar animal, afirmó que el debate sobre las corridas de toros debe ir mucho más allá del bienestar animal y analizar también el impacto social que generan estos espectáculos, especialmente en niñas, niños y adolescentes.
“No solamente es una corrida; es cuánto costó, cuántos elementos de Protección Civil, Bomberos, Cruz Roja y Seguridad Pública dejaron de asistir a sus actividades por esto; cuántos menores de edad presenciaron un acto aberrante de violencia cuando la ONU ha mandado miles de recomendaciones de que los menores de catorce años no pueden ir a una corrida”, declaró.
Señaló que la discusión también debe incluir el destino de los recursos públicos utilizados para estos eventos, así como el despliegue de personal de emergencia y seguridad que podría destinarse a otras necesidades del municipio mientras se desarrolla una corrida de toros.
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La activista explicó que incluso quienes no comparten la defensa de los animales pueden reflexionar sobre otros impactos derivados de estos espectáculos, como ocurre con el debate sobre la pirotecnia, donde también se consideran aspectos ambientales, económicos y de salud pública.
“Yo creo que también es importante que la gente que tal vez es neutra en el tema de los animales piense en esto… es ir más allá de los toros y hablar de conciencia social”, puntualizó.
Finalmente, Rosales Moreno hizo un llamado a que el debate continúe desde el respeto y la información, al considerar que la discusión sobre la tauromaquia ya dejó de centrarse únicamente en los animales para incorporar temas relacionados con derechos humanos, protección de la niñez, uso de recursos públicos y construcción de una mayor conciencia social.








