Por Juan Urrutia
Habemus…
Ahora sí parece que comenzará a despejarse el panorama rumbo al 2027 en Acción Nacional. Será el próximo fin de semana cuando se celebre el llamado “cónclave azul”, ese encuentro donde, dicen, empezarán a acomodarse las piezas y donde una fotografía podría convertirse en la referencia… la de a deveras.
Porque en política las imágenes rara vez son espontáneas. Quién queda al centro, quién sonríe de más, quién apenas alcanza la orilla y, sobre todo, quién ni siquiera aparece, suele decir más que cualquier boletín de prensa.
Por eso habrá que mirar la fotografía con atención. Habemus… ya veremus qué habemus.
POR DEBAJO DE LA PIEDRA
Hay quienes ya aparecen hasta en la sopa. Aspirantes que no perdonan inauguración, carrera atlética, festival, misa, kermés, graduación o reunión vecinal con tal de sumar una fotografía más al álbum del 2027.
Lo curioso es que algunos parecen más preocupados por recorrer el estado que por cumplir con la responsabilidad para la que fueron electos. Ahí están los que viven en campaña permanente, pero desde sus respectivas cámaras apenas y recuerdan que tienen una curul… salvo cuando hay que subir la selfie.
Y, por si fuera poco, algunos estrategas padecen un avanzado caso de encuestitis. Juran que un porcentaje los convierte en candidatos, que una medición de WhatsApp ya los hizo competitivos y que un “like” vale más que una estructura. Olvidan que las encuestas levantan el ánimo… pero no siempre levantan la mano. La calle da popularidad… pero también memoria.
Sugerimos: ARCO 74
EN EL TANQUE
En política hay quienes confunden presencia con liderazgo; otros creen que una barda sustituye el trabajo y una fotografía reemplaza los resultados. Lo malo no es que se lo crean ellos… lo preocupante es que también se los crea su equipo.
Al final, las campañas se ganan con votos, no con filtros.
“Alea iacta est.”








