Por Mariana Canseco
*La creatividad y las redes sociales le permitieron transformar su gusto por las manualidades en una fuente de ingresos estable
Lo que comenzó como un pasatiempo resultó ser un negocio exitoso para Rosa Gámez, quien lleva más de 10 años diseñando y vendiendo brazaletes, aretes, collares, pulseras y todo lo relacionado con bisutería.
Nuestra entrevistada nos relató que desde que era pequeña tuvo una inclinación hacía las manualidades, lo que la llevó a aprender cerámica, pintura y diferentes técnicas; esto la mantenía entretenida y le gustaba.
“Desde chica me gustaban las manualidades pero fue hasta que fui creciendo que descubrí la bisutería porque yo no tenía mucho dinero para comprarme accesorios, entonces yo me los hacía, porque desde joven me gustaba arreglarme muy femenina”, precisó.
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Comentó que sus amigas le preguntaban donde había comprado sus accesorios y fue así como se le ocurrió la idea de hacer para vender, no obstante, por muchos años solamente le vendió a sus conocidas.
Dijo que fue con el paso de los años, cuando sus gastos crecieron, cuando consideró el vender bisutería como negocio, entonces se apoyó de las redes sociales para dar a conocer su trabajo.
“Al ver que me iba bien y que mucha gente me buscaba, decidí abrir un negocio formal y entonces rente un local, que es donde estoy actualmente”, señaló.
Comentó que sus ventas son suficientes para pagar la renta del local donde vende su mercancía y para mantenerse, esto, entre los ingresos de su negocio establecido y los pedidos que le hacen a través de sus redes.
Aseguró que vender joyería es un buen negocio, dado que las mujeres son capaces de gastar lo que sea para verse y sentirse bellas; aquí recomendó que quienes disfruten de las manualidades se animen a hacer bisutería.







