Por Mariana Canseco
*Habitantes de la zona rural de Huimilpan expresaron su experiencia de crecer en el campo
En el trabajo se adquieren valores que en la adultez pueden facilitarnos la vida, así lo describieron habitates de diversas comunidades del municipio de Huimilpan, que desde su niñez se han dedicado al campo.
En entrevista con el Pensador Queretano detallaron que el trabajo de campo requiere madrugar y todo el día estar realizando diferentes tareas.
En el caso de Ignacio Morales López, que habita en la comunidad de Apapátaro comentó que en su localidad aún se acostumbra que las mujeres atiendan el hogar y el hombre se encargue del “trabajo pesado” como es la minería y albañilería.
En cuanto a las mujeres, Imelda detalló que se para a las 4 de la mañana para “poner el nixtamal para las tortillas” y de ahí realiza diferentes tareas incluyendo la preparación de la comida.
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“Hay que levantarse desde las 4 de la mañana para aprovechar el día, si no no da tiempo y la comida no estaría lista a las dos de la tarde que come la familia”, detalló.
También hablaron de los animales que tienen para alimentarse, dijeron que hay que recolectar los huevos de las gallinas, limpiar los gallineros; limpiar las jaulas de los conejos; entre otras actividades.
Recalcaron que el campo exige mucho trabajo pero consideraron que vale la pena el esfuerzo porque aseguraron que es muy agradable vivir en un ambiente natural.
“Además los niños aprenden a trabajar y conocen el valor de las cosas, son conscientes de que la comida hay que ganársela y adquieren responsabilidad”, concluyeron.







