Por Mariana Canseco
*Cuando una madre necesita sacar a sus hijos adelante pierde el miedo y busca la manera de generar los recursos necesarios… les compartimos una historia de vida inspiradora
El tener necesidad económica resulta angustiante, pero tiene sus beneficios, pues obliga a las personas a que emprendan algún negocio o busquen un trabajo para generar ingresos; esto al final se llama motivación.
Así lo describió nuestra entrevistada, Guadalupe Cuella Ferrusca, que para mantener a su familia comenzó a vender elotes asados y hervidos afuera de su casa, con una lona como techo para protegerse de las inclemencias del clima.
“Empecé hace 14 años vendiendo elotes asados y cocidos, estaba abajo de unas lonas pero cuando llovía fuerte se metía el agua y obviamente tenía que meter las cosas”, relató.
Señaló que a pesar de las complicaciones, su responsabilidad como madre y proveedora fue lo que la motivó a continuar; y gracias a su perseverancia se hizo de una clientela que le recomendó que vendiera otro tipo de productos.
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“Como sacaba un anafre para cocinar mis elotes, la gente me pidió que hiciera esquites y con el paso del tiempo me fueron pidiendo tostadas de cueritos, pambazos y otros antojitos”, comentó.
Dijo que fue un hermano que notó el esfuerzo que le estaba invirtiendo a su negocio quien le regaló un estanquillo para que vendiera su comida; entonces agregó productos como tortas, café, gelatinas, cóctel de fruta y diferentes guisos.
Detalló que su negocio es muy demandante, ya que desde las 5 de la mañana tiene que preparar los frijoles, picar las papas para los pambazos, poner el café en la olla y todo lo pendiente.
No obstante, expresó el cariño que le tiene, porque gracias a la venta de antojitos pudo sacar a sus hijos adelante… Aquí resaltó que si no hubiera sido por la necesidad, difícilmente habría perdido el miedo a emprender un negocio.









