Por Mariana Canseco
*Cualquier persona puede aprender a tatuar, pero solamente los artistas tendrán éxito
Todas las personas pueden aprender la técnica para hacer tatuajes pero no cualquiera sabe plasmar obras de arte en la piel; así lo describió Daniela Mora Hernández, una joven de 25 años de edad que se dedica a tatuar a sus clientes.
Nuestra entrevistada nos relató que desde su adolescencia le nació el interés y la admiración por los tatuajes, pero fue hasta su mayoría de edad cuando decidió incursionar en este mundo.
“A mis 14 o 15 años me empezaron a llamar la atención y a los 15 años me hice mi primer tatuaje a escondidas de mi mamá… De ahí me gustó y poco a poco me empecé a hacer más… ya con el tiempo quise aprender a hacerlos yo”, detalló.
Reconoció que hay mucha competencia, por eso la importancia de que se capaciten constantemente si quieren destacar, además de que aprendan de arte para que puedan crear diseños únicos.
En este sentido consideró que las nuevas generaciones han evolucionado los tatuajes, ya que los “tatuadores de antaño” aprendieron la técnica pero no desarrollaron sus habilidades artísticas, solamente replicaban imágenes en la piel.
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“Algunos de los tatuadores de antaño se estacaron con lo que sabían hacer y critican a los nuevos tatuadores o envidian que antes era más difícil aprender la técnica, pero lo que deberían de hacer es seguirse capacitando y ser más creativos”.
Hablando de los tatuajes como negocio, dijo que es complicado, ya que uno solo debe hacerse su publicidad, aunque las redes sociales les ayudan mucho para que las personas conozcan su trabajo.
Indicó que la inversión es poca, dado que la pintura es barata; aquí especificó que una pintura de 28 onzas de buena calidad cuesta alrededor de 500 pesos y puede durar hasta un año, dependiendo la cantidad que se utilice.
Sin embargo, aclaró que las personas que quieran dedicarse a tatuar deben apasionarse por este oficio e interesarse por adquirir habilidades artísticas, pues insistió en qué hay mucha competencia.
“Cualquiera puede comprarse una máquina, una aguja y tinta para tatuar e investigar la técnica… pero si no aprende de arte, únicamente va a copiar diseños y tarde o temprano se va a estancar”, concluyó.







