Por Mariana Canseco
*Tras quedarse sin empleo, una madre soltera encontró en la repostería una manera de mantener a sus tres hijos y pasar más tiempo con ellos
Ser madre soltera implica dificultades, pues en muchas ocasiones no hay quien se encargue de los hijos en horario laboral, a esto se enfrenta Ana Karen Morales, quien actualmente vende donas para mantener a sus tres hijos pequeños.
Nuestra entrevistada nos compartió que por muchos años fue empleada y cumplía con su horario laboral de 8 horas, no obstante, al separarse del papá de sus hijos comenzó a batallar porque no tenía quien le cuidara a sus hijos mientras ella atendía su fuente de ingresos.
“Tuve que renunciar porque no tenía con quien dejar a mis hijos y pues como están chicos no se podían quedar solos”, precisó.
Sugerimos: ¿Cómo se forma la personalidad?
Dijo que al estar pensando en cómo le iba a hacer para sacar a sus hijos adelante, se le ocurrió hacer donas para vender y como su familia es fan de la caricatura Los Simpson decidió hacer la rosquilla rosa que come Homero.
“Mis hijos quedaron encantados porque así ellos me pueden ayudar tanto a prepáralas como a venderlas”, comentó.
Reconoció que el hecho de que la gente sepa que su negocio es el sustento de su familia, ayuda a que le consuman, aunque señaló que únicamente sale para cubrir los gastos básicos de su hogar.


“Es que no las puedo dar muy caras porque entonces no las comprarían, pero aún así cuando ven que hasta mis hijos me están ayudando me compran una caja”.
Indicó que la caja con 9 donas la da en 60 pesos y al día prepara como 50 cajas, para eso se debe de parar a las 5 de la mañana para preparar la masa.
Con su entrevista quiso mandar un mensaje a todas las madres solteras a que no se rindan y a pesar de las dificultades piensen en que negocio podrían emprender que les permita pasar tiempo con sus hijos.








