Por Mariana Canseco
*Quien no es perseverante difícilmente podrá destacar en el mundo de la música; este es el consejo de un baterista queretano
El ser músico implica esfuerzo y dedicación, ya que se requiere de mucha práctica para poder tocar un instrumento como se desea, así lo describió nuestro entrevistado, Domingo Arellano Colunga, quien toca la batería desde su adolescencia y aún no se considera tan bueno como los bateristas de bandas reconocidas.
Nuestro entrevistado señaló que su ídolo es John Bonham, que fue integrante de Led Zeppelin, y que su expectativa es algún día tocar como él, en este sentido comentó que lleva más de 15 años tocando el instrumento de percusión, que puede ser complejo por todo lo que contiene; que es platillo, caja, bombo, tambores, toms y pedales.
Señaló que la coordinación es una habilidad que necesitan desarrollar las personas que desean aprender a tocarla, pues cada parte del instrumento se debe de tocar a su tiempo, basándose en el ritmo de la canción.
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“Coordinar el movimiento de las manos y de los pies es lo más importante y si no te concentras puede costar trabajo… yo creo que es lo más difícil y a veces da frustración no lograrlo”, precisó.
Con lo anterior recalcó que un aprendiz que no dedica tiempo a la práctica difícilmente podrá mejorar y sonar cada vez mejor; aquí relató que él invierte más de dos horas de su día en practicar.
También indicó que el sonido puede mejorar dependiendo la marca de la batería, aunque consideró que un buen baterista puede lucirse con una batería modesta; pues “la magia la hace el músico, lo demás son solo herramientas “.
En cuanto a su trayectoria, dijo que él y su hermano, Alex Arellano, sintieron curiosidad por la música desde que eran pequeños porque sus papás valoran mucho a los músicos de antaño, quienes destacaron por sus grupos musicales en los años 60s, 70s y más, cuando “se hacía música de verdad”.







