Por Mariana Canseco
*Empleado con cinco años de experiencia comparte los retos y consejos de su labor diaria
Para trabajar en una tienda de ropa es indispensable tener buen trato con el cliente, en especial si las personas pueden probarse las prendas antes de comprarlas, pues en ese caso, el encargado de los vestidores debe de ser paciente y acomedido.
Así lo describió Raúl Chávez, quien lleva 5 años trabajando en una tienda de ropa reconocida y aunque admitió que le gusta su empleo dijo que a veces puede resultar estresante.
“Uno llega con la mejor actitud pero se va fastidiando conforme pasan las horas aunque le guste el trabajo como a mí y es que luego las personas pueden ser muy complicadas, sobre todo a la hora de probarse la ropa”.
Se refirió a que agarran prendas que no son de su medida y en los probadores piden que se les lleven otra talla; aquí comentó que a la tienda entran más de 50 personas al día, de las cuales, al menos 30 se miden la ropa y 20 concluyen la compra.
También relató que si la persona no va acompañada le pregunta su opinión al empleado de cómo le luce la ropa y entonces hay que ser cuidadosos con no herir los sentimientos del cliente si la prenda no le va.
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“Hay que ser honestos pero saber decir las cosas porque podemos afectar el autoestima de nuestros clientes; a nadie le gusta escuchar que algo no le queda “, precisó.
Como consejo laboral, dijo que si la persona empleada ya está cansada o estresada, lo ideal es que se ocupe de otra tarea en la que no conviva con el cliente, como doblar ropa.
Pues de lo contrario podría no brindar la atención que merece el posible comprador e influir en que no se lleve la prenda que le había interesado.
Para concluir, opinó que cuando los patrones ofrecen comisiones por las ventas realizadas es más fácil que los empleados se esfuercen en convencer a los clientes, pues a quienes reciben un sueldo fijo sin importar si hay ventas, pocas veces se interesan por los ingresos de la tienda.







