Por Mariana Canseco
*A finales de octubre inició la reducción de clientes, dijo Omar Flores, vendedor hace 15 años
En invierno bajan las ventas de las personas que venden fruta picada, pues con el frío lo que menos se antoja es fruta fresca, pero como cada año es lo mismo, algunos vendedores se previenen y tienen un ahorro que les ayuda a soportar esta temporada.
Esto lo comentó Omar Flores, quien lleva 15 años dedicándose a la venta de fruta y señaló que desde finales de octubre notó la reducción de clientes.
Comentó que antes de medio día y después del atardecer es cuando hace más frío, por lo que, en las mañanas que pone su puesto, tiene muy pocas ventas, ya que el cuerpo pide carbohidratos para entrar en calor.
“Se les antojan tamales, pan dulce, guisos calientes, casi no se antoja la fruta cuando hace frío”, precisó.
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Aclaró que en el transcurso de la tarde sube la venta, ya que, para el beneficio de las personas que venden alimentos fríos, Querétaro se distingue por sus tardes soleadas, incluso en invierno.
“Aquí en Querétaro es muy raro que no salga el sol, inclusive las personas que trabajan temprano salen muy abrigadas pero en la tarde ya tienen calor… también pasa que en la sombra hace frío y donde da el sol hace calor”, describió.
Reconoció que ese clima les ayuda a que recuperen sus ventas después de las 2 de la tarde, que es cuando más se siente el calor del sol, en especial quienes pasan mucho tiempo en la calle.
“Ya con el calor se antoja una fruta fresca para refrescarse, pero cuando hace frío la verdad es que casi no se antoja”, concluyó.







