Por Mariana Canseco
*La venta de flores puede no ser tan redituable, pero deja para vivir; según una vendedora de rosas
“Dedicarse a la venta de flores no te hará rico pero deja para vivir”, así lo consideró Leticia López, quien desde hace 10 años aproximadamente vende rosas y arreglos con girasoles en el camellón de El Jacal, en el municipio de Querétaro.
Nuestra entrevistada detalló que la rosa que vende es de la comunidad de El Organal, ubicada en el municipio de San Juan del Río, la cual es reconocida porque gran parte de los habitantes se dedican a la producción de rosas.
Indicó que a ella le dejan en 200 pesos la gruesa, que son 12 docenas de rosas, esto quiere decir que la docena cuesta alrededor de 16 pesos a mayoreo, y ella la vende en 70 pesos; aunque aclaró que no todo es ganancia, pues hay que recuperar la inversión y la gasolina que se gasta en ir hasta El Organal.
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También señaló que del total de rosas que compra para revender, cerca del 20 por ciento se pierden, pues se secan o se maltratan con el traslado o con la manipulación para separar las docenas.
En cuanto al precio, dijo que en los días festivos suben el valor de la docena, aunque comentó que a ella no le gusta excederse en el precio, pues lo considera una falta de respeto para el cliente… en su puesto pueden encontrar docenas a 100 pesos el día de las madres, siendo que algunos lugares las dan hasta en 200.
Mientras hacíamos la entrevista también tuvimos oportunidad de entrevistar a los clientes (del género masculino) quienes compartieron que el hecho de dar rosas es una muestra de cariño y que no a cualquiera se le regalan, tan solo a una persona amada como la madre o la novia.
También opinaron que es raro que a un hombre se le regalen arreglos florales, pues la sociedad mexicana ha estereotipado que las rosas son un regalo para mujeres, porque comparan la flor con la delicadeza y belleza del género femenino.







