Por Mariana Canseco
*Miguel Nava, con más de 20 años de experiencia, comparte que el trabajo le ha dado conocimientos técnicos y administrativos, además de estabilidad económica
Trabajar en una gasolinera como despachador puede ser una experiencia muy enriquecedora, pues las empresas enseñan a los empleados a brindar un buen servicio, además de darle mantenimiento a los medios de transporte y temas administrativos.
Lo anterior lo comentó Miguel Nava, quien lleva más de 20 años trabajando como despachador y reconoció que cuando entró no tenía los conocimientos que hoy puede aprovechar en su vida personal.
“A mi persona le ha aportado mucho conocimiento, pues aparte de despachar gasolina nos enseñan temas de mantenimiento y cuestiones administrativas”, precisó.
Nuestro entrevistado relató que su trabajo es muy movido porque siempre hay clientes, esto ayuda a que su jornada laboral se le haga menos pesada porque cuando menos se da cuenta ya pasaron 3 horas.
“Lo bueno es que casi no hay tiempos muertos, no hay tiempo de aburrirse porque seguido están llegando coches, a veces se junta el trabajo y cuando terminamos ya es hora de nuestra comida”.
En este sentido, comentó que los empleados no se presionan cuando se les juntan los clientes, dijo que los atienden conforme van llegando y las personas tienen que comprender que están ocupados con otro servicio.
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“Gasolineras hay muchas y si vienen aquí es porque les gusta el servicio, les conviene el precio o les queda de pasada, así que pocos se van si no se les atiende rápido”.
Aquí comentó qué hay algunos clientes groseros que piden las cosas de mal modo, aunque también hay quienes son muy amables, aquí la importancia de que el despachador se enfoque en brindar el servicio y no se tome personal el trato.
Por último indicó que el sueldo alcanza para mantener una familia y con las propinas completan para sus gastos… nuestro entrevistado compartió que le gusta su trabajo y que sí lo recomendaría a quienes están desempleados.
“Es un buen trabajo, tal vez no se gana mucho pero con las propinas complementamos, además aprendemos todos los días y hasta conocemos gente”, concluyó.







