Por Andy García
*El alcalde de San Juan del Río afirmó que las demandas del sindicato municipal, principalmente en materia de salud, han provocado un desequilibrio financiero
El presidente municipal de San Juan del Río, Roberto Cabrera Valencia, aseguró que las exigencias del sindicato municipal han colocado a la administración en una situación financiera crítica, obligándola a recurrir al endeudamiento para poder cumplir con los compromisos económicos establecidos en el contrato colectivo de trabajo.
“Vamos generando deuda y la vamos pagando, generando deuda y la vamos pagando, porque a ese ritmo nos ha llevado el gasto sindical”, declaró Cabrera, al señalar que el capítulo 1000, correspondiente a servicios personales, consume ya más del 50 por ciento del presupuesto municipal.
El edil explicó que uno de los principales factores de presión financiera es la demanda de atención médica en hospitales privados y el uso exclusivo de medicamentos de patente, condiciones que, subrayó, no se encuentran en ningún otro sistema público del país.
“El sindicato exige atención médica privada con medicamento de patente, cuando ni los sistemas federales ni estatales operan así. Eso está generando un desequilibrio que puede poner en riesgo las finanzas del municipio”, advirtió.
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Cabrera consideró que el contrato colectivo de trabajo debería revisarse con responsabilidad y equilibrio, ya que las condiciones actuales resultan insostenibles.
De igual forma rechazó los señalamientos del líder sindical sobre presunto favoritismo hacia otro gremio,
el Sindicato Independiente de Trabajadores del Municipio (SITAM), asegurnado que no hay ningún trato preferencial y que todos los trabajadores son atendidos por igual.
“El SITAM tiene apenas el 30 por ciento de los afiliados, pero el sindicato mayoritario ha tomado decisiones que nos han llevado a una carga presupuestal enorme”, sostuvo.
Cabrera acusó al liderazgo sindical de manipular la información y de sostener exigencias que ponen en riesgo la estabilidad laboral y financiera del municipio, reafirmando su disposición al diálogo, pero también advirtiendo que será firme en la defensa de los recursos públicos.
“Si esto fuera una empresa, ya estaría quebrada. Pero como es gobierno, se aprovechan de que el gasto puede prolongarse y se resiste más tiempo”, señaló.







